{"id":284,"count":1,"description":"La cuesti\u00f3n del arte latinoamericano plantea complicaciones ya en su propia nomenclatura. Existen interminables debates acad\u00e9micos sobre qui\u00e9nes acu\u00f1aron el t\u00e9rmino \u201cLatinoam\u00e9rica\u201d en el siglo XIX, si los propios latinoamericanos: el colombiano Jos\u00e9 Mar\u00eda Torres, el dominicano Francisco del Monte, los chilenos Santiago Arcos y Francisco Bilbao, o si el pol\u00edtico y economista franc\u00e9s Michel Chevalier. Los puntos de partida, geogr\u00e1ficos y pol\u00edticos, del grupo de intelectuales latinoamericanos y del pol\u00edtico y economista franc\u00e9s, difer\u00edan enormemente en cuanto a prop\u00f3sitos e intenciones. Los primeros pensaban en una uni\u00f3n fraternal de los distintos estados heredada de Bol\u00edvar, el segundo en un claro af\u00e1n expansionista de los territorios franceses en Am\u00e9rica, justificada absurdamente por el uso com\u00fan de las lenguas de origen latino para combatir a los anglosajones. Una vez m\u00e1s, ocurr\u00eda el olvido hacia quien ya habitaba el enorme continente antes de la llegada de los europeos.\r\n\r\nEsta referencia a la definici\u00f3n de Latinoam\u00e9rica que impregna su historia, es recogida como un eco en las artes, \u00bfqu\u00e9 es m\u00e1s pertinente, llamar al arte latinoamericano simplemente \u201carte\u201d o \u201carte latinoamericano\u201d? De aqu\u00ed se deducen otras posiciones pol\u00edticas, por un lado, un respeto y comprensi\u00f3n sincera de las distintas identidades y territorios recogidos bajo el mismo t\u00e9rmino, del otro, los intereses del mercado que responden a otros: neocolonialistas y globalizadores. La globalizaci\u00f3n es una homogeneizaci\u00f3n de la cultura dominante que diluye las idiosincrasias de cada lugar, las tecnolog\u00edas ya tan asentadas en nuestro d\u00eda a d\u00eda est\u00e1n favoreciendo el neoliberalismo m\u00e1s salvaje en una anulaci\u00f3n de los gobiernos en pro de los mercados. La cultura tambi\u00e9n es una presa ineludible y, por ende, el arte. Tal parece que ocurre en un mundo donde se han perdido los referentes, se impiden la identidad y el territorio pero se anulan seg\u00fan qu\u00e9 fronteras (las econ\u00f3micas sin duda, las migratorias, no tanto).\r\n\r\nEl arte es, como la comunicaci\u00f3n de los pueblos, una necesidad igualmente imperiosa al margen de las instituciones de cualquier tipo. Un ejemplo de la espontaneidad vitalista de las variedades culturales e idiom\u00e1ticas de los pueblos de Latinoam\u00e9rica, lo hallamos en la creaci\u00f3n de palabras de uso frecuente. La palabra que conocemos como \u201ct\u00edo\u201d, en su acepci\u00f3n de \u201camigo\u201d, demuestra riqueza viajando por los pa\u00edses: en M\u00e9xico, wey; en Guatemala, cerote; en El Salvador y Honduras, maje; en Honduras y Costa Rica, mae; en Panam\u00e1, fren; en Venezuela, pana; en Colombia, parce; en Ecuador, man; en Per\u00fa, pata; en Brasil, cara; en Bolivia, cumpa; en Chile, we\u00f3n; en Argentina, boludo; en Paraguay, kape; en Uruguay, pibe.\r\n\r\nLos mismos caminos recorre el arte, es el contexto pol\u00edtico, social, econ\u00f3mico, la revuelta ante la situaci\u00f3n insostenible de la depredaci\u00f3n de los mercados extranjeros, tristemente Espa\u00f1a incluida. As\u00ed nacieron las primeras manifestaciones del arte conceptual en Brasil, de las agitaciones sociales y la reivindicaci\u00f3n de una cultura popular propia: Tropic\u00e1lia, el canibalismo como asimilaci\u00f3n de toda manifestaci\u00f3n art\u00edstica que pueda tener inter\u00e9s, provenga de donde provenga, el mestizaje, la hibridaci\u00f3n\u2026 Brasil, una mole viva que lo devora todo. Todo se expandir\u00e1 a los otros pa\u00edses que configuran esa \u201cLatinoam\u00e9rica\u201d.\r\n\r\nLos inicios del videoarte parten de una frescura cr\u00edtica, est\u00e9ticas conceptuales y de rupturas con el modernismo. Las distintas protestas populares acontecidas en toda Latinoam\u00e9rica, regueros de p\u00f3lvora, transportados a nuevas narrativas utilizando las mismas armas del poder: el lenguaje, la pol\u00edtica y los medios de comunicaci\u00f3n. Se cuestiona todo desde lo local, lo cotidiano, la peque\u00f1a historia\u2026 el fragmento y lo in\u00e9dito se constituyeron en una t\u00e1ctica de ataque potente. Los nuevos medios art\u00edsticos se nutren, can\u00edbales, e hibridan (forma y contenido) todos los medios contempor\u00e1neos existentes donde la fusi\u00f3n del v\u00eddeo, el cine, la televisi\u00f3n y la performance fueron los m\u00e1s experimentales asimilando el circuito cerrado, los ordenadores, coreograf\u00edas, etc\u2026\r\n\r\nYa han pasado cincuenta a\u00f1os, en este paso del tiempo lo global ha hecho mella con la nueva teor\u00eda desarrollista, los medios de comunicaci\u00f3n, el desplazamiento, el exilio, la combinaci\u00f3n de la cultura local y la for\u00e1nea. Es innegable que el arte latinoamericano forma parte de una realidad compleja; que ocupa un tiempo, un espacio; que contra los deseos globalizantes existe una malla territorial que afirma identidades; que son muchos los intrusos que desatienden estas realidades contribuyendo a jerarquizar a los artistas y sus obras en funci\u00f3n de convenientes beneficios; que se usan palabras de connotaciones peyorativas que han sido creadas, un sinsentido, por los que han generado esas condiciones funestas; otras formas de dominaci\u00f3n. Los artistas latinoamericanos son validados por agentes externos en las organizaciones del mercado internacional del arte promoviendo tan s\u00f3lo a un reducido n\u00famero de artistas: participaci\u00f3n en eventos art\u00edsticos y aparici\u00f3n en medios de comunicaci\u00f3n internacionales.\r\n\r\nEn todo caso, las pr\u00e1cticas art\u00edsticas han cambiado. Si existiera un arte latinoamericano (\u00bfacaso hemos le\u00eddo alguna vez el t\u00e9rmino \u201carte europeo\u201d o \u201carte estadounidense\u201d?, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los irlandoamericanos\u2026?), lo que podr\u00eda tener en com\u00fan es su movilidad, su car\u00e1cter reivindicativo, pol\u00edtico, la denuncia. Vibrante, colorista, incluyente, heterog\u00e9neo, de una acusada personalidad pero, no olvidemos que, adem\u00e1s de las semejanzas existen netas diferencias culturales y estatales, cada geograf\u00eda art\u00edstica posee una riqueza cultural en s\u00ed misma muy a menudo alejada de los modelos convencionales.\r\n\r\nEn la selecci\u00f3n de v\u00eddeos expuestos en Casa de Am\u00e9rica hay una petici\u00f3n de un tiempo pausado para la atenci\u00f3n, una acotaci\u00f3n de una realidad en base a la memoria. Construcciones para eludir la alienaci\u00f3n del individuo invitando a la introspecci\u00f3n ante las pr\u00e1cticas agresivas de una pol\u00edtica econ\u00f3mica, una invitaci\u00f3n a conocer nuestras proyecciones (pantallas mentales) en las proyecciones (pantallas f\u00edsicas), en la quietud de nuestros interiores urbanitas:\r\nmemoria h\u00e1bito: la negaci\u00f3n y la alienaci\u00f3n en Leal de las argentinas Julieta Caputo y Guadalupe Sierra; memoria colectiva: las dependencias obligadas y la denuncia de los abusos, Neocolonialismo de la espa\u00f1ola Beatriz Mill\u00f3n; memoria intelectual: el escape a la incertidumbre de la vida y las nuevas b\u00fasquedas en Dakhla del mexicano Mauricio S\u00e1enz; el recuerdo alterado: la construcci\u00f3n de las im\u00e1genes, espejismos, en Imitaci\u00f3n a la vida del espa\u00f1ol Juan Carlos Bracho Jim\u00e9nez; la memoria positiva y la negativa: las revisiones y las posibilidades de un cambio en Good Night de la brasile\u00f1a Karina Zen y el italiano Giovanni Bertoletti; y la memoria corporal: el cuerpo como monumento elegido, en Permanencia invisible del monumento del mexicano Rogelio Mel\u00e9ndez Cetina.\r\n\r\nUn lugar de encuentro para la observaci\u00f3n y el interrogante permanente, para el debate. Una invitaci\u00f3n al despertar, sacudirse las s\u00e1banas desordenadas y las lega\u00f1as de los ojos. El alfiler que nos fija al mundo es una memoria del conocimiento, un conocimiento de la memoria, propias frente a una realidad f\u00e1cilmente manipulable. Cuidemos las nomenclaturas, los t\u00e9rminos, las palabras, atendamos a las im\u00e1genes en movimiento siempre profundas y re\/b\/v\/eladoras.\r\n\r\nTexto: Idoia Hormaza","link":"https:\/\/proyector.azhr.tv\/es\/venue\/casadeamerica\/","name":"Casa de Am\u00e9rica","slug":"casadeamerica","taxonomy":"venue","parent":0,"meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/proyector.azhr.tv\/es\/wp-json\/wp\/v2\/venue\/284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/proyector.azhr.tv\/es\/wp-json\/wp\/v2\/venue"}],"about":[{"href":"https:\/\/proyector.azhr.tv\/es\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomies\/venue"}],"wp:post_type":[{"href":"https:\/\/proyector.azhr.tv\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts?venue=284"},{"href":"https:\/\/proyector.azhr.tv\/es\/wp-json\/wp\/v2\/movie?venue=284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}